Últimamente no he bajado anime nuevo, ya que las historias se están volviendo repetitivas y monótonas. Por ello, decidí buscar una nueva fuente de ocio para mis ratos libres y empecé a explorar el cine de terror y la ciencia ficción.
Mi primera parada fue la colección de Halloween. Al ser todo un clásico, me dejó un gran sabor de boca. Michael Myers, ese asesino de maldad pura y sin remordimientos, es un personaje excepcional que se ganó a pulso su lugar en las leyendas del género.
Mi segunda colección pertenece a otro ícono: Jason Voorhees, el incansable asesino de Friday the 13th. Aún no termino de ver todas las cintas donde jóvenes vacacionistas son acechados en el lago por este sujeto de la máscara de hockey; voy apenas en la cuarta película. Por supuesto, ya tengo lista Jason X... sí, esa que sucede en el espacio (un "churro" total, pero indispensable para la colección).
También me sumergí en la saga de Alien, de la cual ya completé las primeras tres entregas. Es fascinante ver cómo la oficial Ellen Ripley se enfrenta, incluso más allá de la muerte, a los Xenomorfos, una de las criaturas más letales del universo.
Es increíble el nivel de detalle que los geeks han aportado para expandir el lore de estas criaturas y su eterna rivalidad con los Yautja (Predators). Si quieres elevar tu "geekómetro", te recomiendo echar un vistazo a proyecto-yautja.com.
¿Mi siguiente maratón? La trilogía de Evil Dead. Conseguí las versiones sin censura, así que espero salir ileso y sin traumas psicológicos. Ya les contaré en un próximo post cómo quedó mi salud mental después de verlas.